Futuro y malos estudiantes.
Hace unas semanas tuve el placer de impartir mi primera charla para alumnXs de 1º de bachillerato del I.E.S Las Cumbres, tras la experiencia personal que avala mi formación académica, me ví forzada a intervenir en la concienciación de un camino de aprendizaje hacia el futuro.
Esta charla era todo reto tanto personal como profesional, ya que por una parte me enfrentaba a un pasado de hastío y abandono, pero por la otra, a un nuevo camino consistente y vocacional compuesto por esos malos trazos y otros exhaustivamente brillantes que han dado forma a mi actitud estudiantil.
Durante el tiempo que duró esta charla tuve la intención de concienciar a través de mi experiencia y facilitar distintas informaciones sobre las salidas profesionales, ya que he cursado anteriormente tanto formación profesional, como grado en la universidad y distintos voluntariados.
Otros aspectos de los que quise hablar fueron la burocracia pura y dura a la hora de comenzar una nueva andadura como alumno/a, además de aportar información y garantías con respecto a las distintas becas a las que pueden optar.
Su nuevo camino profesional les hará que abandonen su nido para abrirse nuevas puertas en otros lugares, a los que sin vehículo ni transporte público se puede llegar con total facilidad a partir de distintas apps gratuitas, de las cuáles les comenté ventajas e inconvenientes para hacer un buen uso de ellas.
La intención de orientar y motivar a partes iguales, todo ello desde un punto de vista dinámico, divertido y lleno de anécdotas con las que quise llegar al alumnado de la manera más cercana y contigua posible, hizo que la superación de este nuevo reto reclinase en algo más que un éxito, haciendo así más fácil y consistente su elección profesional.


